La pelota es probablemente el juguete más sencillo y a la vez más divertido para un perro. Les encanta perseguirlas, atraparlas y traerlas de vuelta. Es una excelente manera de ejercitarlos tanto física como mentalmente.
Encontrarás pelotas de tenis (las clásicas, pero se desgastan rápido), de goma maciza (indestructibles, ideales para perros que rompen todo), que brillan en la oscuridad (para jugar de noche) y con cuerda incorporada (para lanzar más lejos o jugar al tira y afloja).
Elige el tamaño adecuado (no tan pequeñas que puedan tragarse). ¡La pelota nunca pasa de moda!