Comprar croquetas en presentaciones grandes (bolsas de 10, 15 o 20 kg) es más económico, pero una vez abierta la bolsa, las croquetas empiezan a perder frescura y pueden oxidarse. Un buen contenedor hermético es la solución.
Ofrecemos botes de plástico de alta densidad con cierre de rosca o sellos de silicón, así como cubetas metálicas. Algunos tienen ruedas para facilitar el transporte y cuchara dosificadora incluida.
Además de conservar las propiedades del alimento, evitas que polillas, ratas o cucarachas accedan a él. ¡La inversión en un buen contenedor se paga sola!