Los comederos elevados son especialmente beneficiosos para perros de razas grandes o gigantes (pastores alemanes, labradores, dóberman), para perros mayores con artritis cervical o para aquellos con problemas de esófago (reflujo).
Al elevar el plato a la altura del pecho, se evita que el perro tenga que agachar la cabeza bruscamente, lo que reduce la ingesta de aire y ayuda a prevenir la temida torsión gástrica (dilatación vólvulo gástrico), una urgencia mortal en perros grandes.
Nuestros modelos tienen patas ajustables en altura y están fabricados en madera o metal. ¡La salud postural de tu perro también es importante!